El ambiente que rodea esta aldea es sobrecogedor. Las nieblas refuerzan el aire enigmático que la rodea desde que en los años cincuenta quedó completamente deshabitada. Pero esa sensación de misterio es su aspecto más superficial.En la comarca, todo el mundo sabe que en la Mussara pasan cosas muy extrañas. Desapariciones inexplicables y apariciones de seres insólitos, misterios que alejan a muchos y que atraen a los que buscan comunicarse con otras realidades.
En la Iglesia y en las pocas casas que todavía aguantan hay restos de ceremonias mágicas. Y más allá, el misterio en estado puro. En 1995 un ingeniero alemán que paseaba cerca de allí dejó nuestro mundo por espacio de tres horas y reapareció sin que supiese qué le había sucedido. Un vecino acabó en los Estados Unidos sin que recordase nada. Otros se han perdido durante horas en las carreteras que rodean la montaña.
ENERO '07. La Sierra de La Mussara, en el Baix Camp (Tarragona)
A poco más de mil metros de altitud las nieblas son frecuentes
El equipo se desplaza allí para intentar desentrañar el misterio
Nuestra llegada: sensación de pesadez y decrepitud que no es más que el aspecto superficial de los enigmas que rodean la zona
Una exploradora muy especial
"¡Si es por mí, que no quede ni un solo rincón por investigar!"
En la abandonada Iglesia de San Isidro vemos señales de ceremonias "mágicas": restos de velas y otros preparados ad hoc.
Encontramos pintadas con símbolos esotéricos de lo más variado en la casa que culmina el conjunto, al lado mismo del precipicio
Desaparecer en la Mussara no es muy difícil, se cuentan infinidad de casos inexplicables. El 16-10-02 Enrique Martínez Ortiz desapareció de forma misteriosa mientras buscaba setas y nunca se le volvió a ver.
Se hace de noche: los más atrevidos intentan aliviar el frío y la tensión del grupo lanzándose a "patinar" en el pequeño lago helado. ¿Será tal vez el espejo que nos abra la puerta a otra realidad o se trata acaso de la puerta al mismísimo infierno?