Cinco más dos
El Siete es Isis, y esta verdad es representada en varios escenarios. En una clave Isis es la Luna, cuyos ciclos de tiempo están regidos- respecto de la tierra- por el número siete y sus múltiplos. Por otro es la naturaleza y el alma de la tierra, la gran encantadora que arrebata a Ra su Nombre secreto para dárselo a su humanidad, antes ciega y desvalida. Y como tal, es la Señora de los Siete Escorpiones, las Siete Pruebas, para subir los peldaños de su escalera y trono. Es también la diosa de la
sabiduría, porque para los pitagóricos jurar, y por lo tanto, saber, es sinónimo de "septear"; el siete es el número o llave que permite abrir las infinitas puertas de la naturaleza, virgen madre de siete velos. Isis es también la virgen que es madre y dadora de vida. Virgen y sutil, porque como la vida no hay modo de atarla ni encarcelarla, ni de fijarla como un heptágono en un círculo. Nadie ni nada puede trazar geométricamente (con regla y compás) un heptágono a no ser, quizás que sometas a vibración el plano del círculo, tal y como se expresa en la siguiente figura.
La Sabiduría sempiterna revelada sostiene que la naturaleza comprende en sí, siete velos o misterios. Tiene siete recintos, esferas o dimensiones, con sus 7 puertas (velos) a abrir con 7 llaves o 7 "dialectos" claves ... un simbolismo propio para poder "leer" su libro de las mutaciones.
EL LENGUAJE DE LA IRISACION Y EL COLOR
La palabra "color" proviene de "celare". Ella traduce "cubrir" u ocultar. El color es una cobertura o velo, de ahí los 7 velos o colores.
Para ver la esencia y la causa del color, debemos abrir el "ojo" mediador entre lo manifestado y lo inmanifestado: el ojo de Horus.
Para descubrir la revelación de la luz viviente en lo natural, hombres conscientes(los Señores de la Llama), nos dejaron estructuradas e integradas claves geométricas.
La primigenia escritura cifrada o criptográfica fue el arcano lenguaje sacerdotal SENZAR. El color y ciertos símbolos geométricos permiten el "contacto vibratorio" con las Inteligencias superiores de esos mundos ideales o de las ideas cánones (mundo de los arquetipos) Quienes "imprimen" al ser del iniciado. Es de recordar que la parte más inferior de la superior Ciencia de la Impresión divina es la Telepatía.
En el paso de una célula a dos hay un ciclo de cambio, en ocho fases con siete intervalos, análogos a la octava musical, o al espectro de la luz. El siete simboliza esos ciclos: el mes lunar, ejemplo perfecto de fases graduales dentro de un proceso continuo, está dominado por el siete y sus múltiplos. El siete se relaciona más con el proceso que con la forma, por lo que no existe una forma simple y natural de dibujar un heptágono a partir de un círculo.
El esquema funcional del sistema nervioso humano está basado en el siete (desde el reflejo, pasando por otras cinco etapas, hasta el control voluntario e inhibitorio).
Si intersectamos dos círculos que representan cada uno a la Conciencia universal y a la Conciencia empírica, se forma la "vesica" que viene a ser la Conciencia equilibrante.
Los poderes de la "raíz" como metáfora geométrica del momento suprarracional de la transformación, incluyen no sólo a la raíz cuadrada de 2, sino también la raíz cuadrada de 3 y de 5, tal y como se ha venido haciendo en todas las tradiciones conocidas de la geometría sagrada.
Se puede considerar que la transformación se lleva a cabo mediante tres procesos generales: el generador, simbolizado por la raíz cuadrada de 2; el formativo, simbolizado por la raíz cuadrada de 3, y el regenerativo, simbolizado por la raíz cuadrada de 5, y su función correspondiente de f "fí", el número áureo.